Cipo no tuvo un final feliz y se lo dieron vuelta

CIPO

Iba ganando en el Mundialista, pero en 5 minutos se quedó sin nada.

Cipolletti jugó su mejor partido de la temporada, en Mar del Plata ante Alvarado, pero terminó perdiendo 2 a 1 por la 6ª fecha del Federal A.

El resultado se concretó en los últimos 7 minutos de juego y una de las razones fueron los rendimientos individuales en los relevos de uno y otro equipo.

Cortando mucho juego en la mitad de cancha, el Albinegro manejó el trámite. El golazo del primer tiempo le dio mayor tranquilidad y lo aferró a un plan en el que los puntos más altos fueron Maxi Carrasco y Gustavo Del Prete por las bandas.

A los 23, el propio Carrasco rompió la paridad filtrándose por la derecha después de un taco de Jorge Piñero Da Silva a la salida de un lateral. El neuquino definió pegado al cuerpo del arquero y superó la débil oposición de las manos de Juan Rago.

Los marplatenses se vieron superados en todos los sectores. Las escasas preocupaciones que generó el dueño de casa sobre el arco de Alasia fueron en la pelota parada. Como la que se dio a los 17, cuando Marcos Litre no había alcanzado a pegarle con justedad a la pelota ingresando por el segundo palo.

Demasiado poco como para complicar a un rival patagónico que siguió haciéndose fuerte y borró de la cancha al delantero Joaquín Susvielles con el tándem Nelson Seguel-Damián Jara en la zaga central.

El valor de los relevos

El paso de los minutos se convirtió en el peor enemigo de los cipoleños que, habiendo jugado entre semana contra Independiente en Neuquén, sintieron el cansancio.

El primero en salir fue Germán Weiner (otro partido lejos de su nivel) para el ingreso de Matías Sosa. Luego, Jonathan Morán se estrenó con la camiseta albinegra en lugar de Jorge Piñero Da Silva, y finalmente Matías Carrera buscó darle piernas frescas al equipo de Henry Homann porque a Del Prete lo castigaron los calambres.

Iban 35 minutos del capítulo final y nada hacía imaginar un resultado adverso en el Mundialista para el Capataz. Morán tuvo el cierre en sus pies, pero la definición sobre el cuerpo del arquero del Torito fue despejada en la línea por Federico Paulucci a los 34.

Hasta que en tiro libre frontal, cedido por una plancha de Sosa, acabó en una jugada básica de laboratorio que le sirvió el empate al local. Susvielles la bajó por atrás de la última línea y Martín Quiles (debió ser expulsado mucho antes) terminó encontrando el empate a siete del pitazo final.

Todo terminó de desmoronarse para Cipo a los 43, en una réplica de Alvarado que recuperó ante la lentitud de Morán con la pelota; Francisco Molina abrió para Litre a la derecha y un centro perfecto sirvió para el cabezazo goleador de Jonathan Larrosa, uno de los ingresados en Alvarado, que desató el festejo para los de Mar del Plata y que sacó a Cipo de los puestos de clasificación.

Hubo incidentes con la Policía de Buenos Aires

Sobre el final del partido, una pelota que se fue al lateral para Cipolletti, a la altura de la mitad de la cancha, provocó un escándalo entre el banco visitante y la Policía de Buenos Aires.

Ezequiel Ávila desde adentro del campo de juego y Germán Alecha, entre otros, desde afuera, le recriminaron a un auxiliar de Alvarado el poco interés en que el esférico vuelva rápido para reanudar las acciones.

Nada diferente a lo que sucede en cualquier estadio cuando el dueño de casa gana de manera ajustada y queda poco para el final.

Sin embargo, los efectivos apostados en la zona les recriminaron la acción a los cipoleños y tras el 2 a 1 hubo empujones y algunos golpes en la zona de la manga, lo que llevó a los visitantes a ingresar lejos de los buenos modales al vestuario.

5° El Albinegro bajó en la tabla y ahora quedó fuera de los puestos de clasificación.

Se volvió fuera de la zona de clasificación

En cinco minutos, a Cipolletti le cambió la ecuación porque, de estar con un pie arriba del micro con tres puntos fundamentales como visitante, pasó a perderlo todo y salir de los cuatro primeros de la zona que pasarán a la ronda campeonato en el 2018.

Con su derrota, en combinación con las victorias de Ferro de Pico en General Roca el sábado por la noche (3 a 2) y de Rivadavia en Neuquén, el negocio terminó siendo para Villa Mitre, que en su cancha no pudo ganarle a Sansinena de General Cerri.

El próximo partido del Albinegro será como local, el próximo jueves, ante Deportivo Madryn. Todavía resta conocer la decisión del Tribunal de Disciplina para saber si lo hace en su estadio o no, después de la suspensión ante los bahienses por el escándalo de la Policía y la barra local identificada como La 69.

Una posibilidad es que el choque de patagónicos sea a puertas cerradas en horario a confirmar, aunque son todas especulaciones.

Lo que podría conocerse en unos días es la resolución respecto de los 70 minutos que quedaron sin jugarse ante Villa Mitre.

En Cipo siguen lo que pase con atención y está la ilusión de que puede ser reprogramado. Se trata de puntos importantes en la lucha por afianzarse en lugares de clasificación, no solamente para los rionegrinos sino también para los bahienses, que tienen pretensiones de volver a ser protagonistas en la pelea por el ascenso.

FUENTE: LMCIPOLLETTI

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