AFIP permitió a un empresario no pagar impuestos por más de 10 años

garcia

Se trata de Néstor García, titular de Embotelladora Comahue SA y García y Compañía SCC, empresas que ingresaron en convocatoria de acreedores.

Se determino una deuda concursal total del orden de los 310 millones de pesos, de los cuales más del 90% corresponden al organismo recaudador.

Néstor García, se presenta como un hombre común. Maneja una de las grandes embotelladoras y distribuidoras de aguas y gaseosas de toda la región. Su centro operativo está en Cipolletti y hace más de medio siglo que trabaja en el rubro junto a unas 130 familias.

“Aquí la crisis nos dejó sin capital de trabajo y es por ello por lo que llegamos a esta situación”, confesó en una extensa conversación con este medio.

Hacia fines del año pasado comenzaron los serios problemas para García. Embotelladora Comahue SA y García y Compañía SCC ingresaron en concurso preventivo. Hasta ahí nada fuera de lo normal.

Pero al analizar el expediente judicial se observa que, de los aproximadamente 310 millones de pesos certificados por los acreedores, unos 300 millones corresponden a un único organismo: la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) con reclamos de pago que, en algunos casos, llevan más de una década en carpeta .

Un concurso preventivo tiene, por lo general, varios acreedores con una participación relativamente predecible: proveedores privados, públicos, bancos y organismos recaudadores, entre otros tantos. Es extraño encontrar casos en que más del 90% esté en manos de un solo afectado y, más aún, si este es un organismo público.

¿Cómo se llega a esta situación?, ¿cómo la AFIP acumuló semejante deuda?, ¿por qué no la reclamó en tiempo y forma? Todos interrogantes que intentan buscar respuestas en la siguiente entrevista con Néstor García.

PREGUNTA- ¿Qué autocrítica hace tras haber llegado a esta situación?

RESPUESTA- Irónicamente, siempre aposté al trabajo. Ese fue un dilema que tengo hace ya varios años. Cuando me pude retirar sin problemas, seguí invirtiendo pensando en todas las familias que trabajan en mi empresa.

P- ¿Por qué habla de ironías?

R- Quién puede venir a invertir en el país con un sistema financiero que te da el 30% al año sin moverte de tu casa. Sólo los que pensamos al trabajo como una herramienta, no sólo económica sino también social, quedamos dando pelea.

P- ¿De ahí abren el concurso preventivo?

R- Esa fue una decisión política que tomé.

P- ¿Decisión política?

R- Sí, era la única forma que encontré para poder seguir trabajando sin afectar el plantel de personal. Cuando uno consulta a especialistas lo primero que dicen es que hay que reducir personal. Yo pregunto qué dueño de una pyme comunica a sus trabajadores, con un promedio de 15 años de antigüedad, que se queda sin trabajo sin haber hecho nada malo. ¿Cómo haces para elegir la gente que sigue y la que se va? Pero bueno, todas las crisis las pasamos con toda la gente adentro y esta no podía ser distinta.

P- ¿Cómo se llega a deber 300 millones a la AFIP?

R- La expectativa es arreglar con AFIP. Es difícil, pero como estamos nosotros está el 90% de la industria de la región. ¿Qué va a hacer la gente si se cierran las empresas? ¿Qué va a hacer el gobierno?

P- No me contestó la pregunta. ¿Cómo se llega a esta deuda? ¿No hay corresponsabilidad del organismo recaudador?

R- Se acumuló semejante deuda porque la AFIP no podía cobrarla. Esto que me pasa a mí, le pasa a la mayoría de las empresas.

P- ¿Cómo hizo para no pagar durante más de diez años?

R- O cerraba o me tiraba al agua con las posibilidades de salir. Optamos por esta última alternativa. La AFIP caza en los zoológicos y por fuera sigue la fiesta.

P- No pagaba impuestos y tomaba ese dinero como si fuese un banco, con financiamiento del Estado. ¿La AFIP no debería cobrar todo eso hace años?

R- Por supuesto. Pero llega un momento en que o refinancian deudas o les entrego las llaves de mi empresa para que ellos la manejen.

P- Esa no es la función de la AFIP. Debería cobrar la deuda en tiempo y forma, es lo que correspondería…

R- Si ellos actúan como dice usted no queda nadie en pie en el Valle. Así de sencillo. Es la realidad. Nadie puede imaginar que queda en pie si la AFIP actúa como marca la Ley.

P- Pero el sistema no funciona así…

R- Manteniendo las empresas trabajando siempre hay una expectativa de cobro para la AFIP. No será en un año o dos años, será en diez como es nuestro caso. Pero la expectativa siempre es recuperar la deuda. Yo le tiro las llaves de la empresa si no me dan plazo…así de sencillo.

P- Un plan de pagos de 120 meses, ¿es viable para poder mantener la empresa en pie?

R- Es difícil, pero la inflación nos ayuda. Estamos con expectativa. Pero dos años más no aguantamos con esta economía. Voy a pelear hasta donde pueda. La AFIP tiene que aprobar sí o sí el plan que le vamos a proponer. Yo tuve la opción de echar gente o pagar a la AFIP. Y elegí la gente, al trabajador.

P- Pero usted usó dinero de impuestos para sostener la empresa que deberían haber ido a Salud, Educación y Seguridad…

R- Y sí, no tenía alternativa. Esto se hace cuando no hay otra opción en juego. Yo no puse esas plantas truchas que rompen el mercado. Uno se funde trabajando en este país. Fue una locura mía, pero yo no tengo la cara para echar a un trabajador que me acompañó todo este tiempo. No puedo decirle a la gente eso, a su familia. ¿Cómo se hace? No son números, son personas. ¿Me equivoque?, no lo sé. Pero lo volvería a hacer. Opté por dejar de pagar impuestos para salvar a mi gente.

P- Vuelvo a el uso de nuestros impuestos…¿no considera ilegal lo que hizo?

R- No. Sólo defiendo a mis trabajadores, y le repito: si la historia me pone de nuevo en esta disyuntiva, haría exactamente lo mismo.

P- ¿Tiene alguna protección política para hacer esto?

R- No, para nada. Me respetan como empresario. Nada más.

opinión
Falsa dicotomía
Es falsa la dicotomía que confronta el pago de los impuestos con la continuidad de los puestos de trabajo en una empresa.
Si los contribuyentes enfrentan problemas de pago, asociado a un sistema sancionatorio débil, el atractivo para evadir tiende a crecer. Así de sencillo.
Las reformas tributarias pueden tener buenos principios, pero si no se atacan las causas que generan un contexto propicio para que exista evasión, habrá contribuyentes dispuestos a no aportar igual que los demás. Y cuando eso ocurre, el sistema no es justo y pierde credibilidad, entrando en un círculo vicioso que incentiva a quien no paga y donde pierden los que más necesitan.
“Se acumuló semejante deuda porque la AFIP no podía cobrarla. Esto que me pasa a mí, le pasa a la mayoría de las empresas”
“Nadie puede imaginar que queda en pie si la AFIP actúa como marca la Ley”
Néstor García,
empresario regional
Williams: “Hoy la política institucional es distinta”

Norman Williams asumió la dirección regional de la AFIP hace dos años y uno de los primeros expedientes que se puso a analizar fue el del Grupo García.

“La situación que usted plantea es real. Lo que empezamos a hacer es comenzar a cobrar. Embargamos, pero no es fácil seguir la ruta del dinero de estas empresas. Se refugian siempre en el mismo argumento: los empleados que quedan en la calle”, resumió. A continuación se detalla parte de la conversación mantenida con el funcionario.

Pregunta- ¿Pueden pedir la quiebra si las empresas de García no pagan?

Respuesta- Nosotros vamos a seguir avanzando para cobrar y si no hay otro camino pediremos la quiebra.

P- ¿Cómo se llega a esta situación?

R- Durante la gestión anterior existieron una cantidad enorme de regímenes de planes de pago, con caducidad y nuevos intentos para regularizar. Después están las trabas y demoras de los ambientes judiciales. En fin, todo se alarga.

P- ¿Con un buen abogado, un buen contador y respaldo político alguien puede no pagar sus impuestos?

R- Se pudo hacer. Hoy no. Las nuevas autoridades de la AFIP han sido claras y determinantes en lo que hace a la relación con los contribuyentes. Hoy se acciona en el cobro de la deuda y es difícil que un contribuyente pueda mantenerse durante tanto tiempo como deudor.

P- ¿Por qué hoy no y antes sí?

R- Porque hoy la política institucional es distinta, porque gestionamos de otra manera y porque privilegiamos nuestros esfuerzos sobre los mayores evasores.

Queremos que nuestros contribuyentes sepan que vamos a cobrar a todos los grandes evasores porque eso hoy es nuestra prioridad.

P- Pero este tipo de empresas pueden volver a entrar en un nuevo plan de pago y la bicicleta continuar…

R- Los próximos acuerdos para regularizar las deudas con AFIP deberán ser con garantías. Hasta hoy los planes eran simples. Con la nueva ley, este será un cambio vital para poder cobrar las deudas o ejecutar las garantías.

P- ¿Hay muchos ‘grandes deudores’ en la región?

R- No hay muchos, pero no es el único. El grupo García es importante para la AFIP, pero son casos excepcionales.

Hacia fines del año pasado comenzaron los problemas para García. Embotelladora Comahue SA y García y Compañía SCC ingresaron en concurso preventivo.
Desde la AFIP aseguran que el empresario no ha modificado su conducta tributaria ya que del período pos concursal no ha pagado imuesto alguno al organismo.
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