¿Con o sin frutas?, la discusión que divide la mesa familiar

pan

La elección del pan dulce en épocas festivas suele generar mucha polémica y más de un dolor de cabeza en algunas familias. La discusión que nació en Twitter y se traslada a las mesas.

La Navidad está a la vuelta de la esquina y con ella llegan los mensajes de paz. La gran mayoría de las familias se une más allá de cualquier tipo de diferencias, reina la tranquilidad pero la armonía se quiebra en un momento clave: la elección del pan dulce.

En ese instante el aire se tensa, las miradas, desafiantes, se cruzan y la pregunta que se genera a continuación desata la verdadera grieta navideña, que ha generado más peleas en nochebuena que la elección del plato principal de la cena. ¿Con o sin frutas abrillantadas?

Aquellos que prefieren comida fría por lo general suelen ceder ante el tradicional lechón o viceversa. Pero el gusto por el pan dulce no se negocia y nadie esta dispuesto a ceder.

Tradicionalmente, el típico postre navideño nació con frutas (tanto abrillantadas como secas) en su interior. Con el paso del tiempo, su elaboración se fue aggiornando en busca de mayores consumidores y a pedido de aquellos que no toleran el hecho de morder algún ingrediente que altere la esponjosidad de la masa.

Semanas atrás, la fervorosa discusión se volcó a la famosa red social Twitter, donde defensores y detractores del pan dulce con frutas discutieron por horas.

Claramente, no llegaron a ningún acuerdo y sólo profundizaron aún más la grieta.

Ante está situación, “Río Negro” decidió consultar a algunos especialistas en la materia en busca de generar algún tipo de consenso.

“Para mi sólo existen dos tipos de pan dulce. Uno al que lo llamo común, que viene con frutas, y otro al que le digo especial, que viene con todo: fruta, abrillantada y seca, que sale más caro. Yo pan dulce sin frutas, en mi vida de panadero, no lo hice nunca, jamás.”, aseguró enfáticamente Eduardo Mirazo, dueño de la panadería América de Roca.

Yo pan dulce sin frutas, en mi vida de panadero, no lo hice nunca, jamás.
Eduardo Mirazo, dueño de la Panadería América, es tajante con su opinión.

En la misma línea tradicionalista de Mirazo se plantó Jorge Escaris, dueño de panadería La Baguette, aunque se mostró un poco más flexible en su pensamiento: “para mi el pan dulce es el tradicional, que es el que viene con frutas. A pesar de eso, igual vendemos sin frutas porque hay gente que nos lo pide así”.

Mirazo confirmó su pensar y fundamentó su respuesta desde un costado totalmente culinario.

“Para mi el pan dulce es el tradicional, que es el que viene con frutas. A pesar de eso, vendemos sin frutas para la gente que no le gusta”.
Explicó Jorge Escaris, dueño de Panadería La Baguette de Roca.

“La masa sola se desvirtúa, se convierte en otra cosa. Por eso, si lo quieren sin frutas prefiero que se leven un bollito. Tengo una nieta que no le gustan las frutas, entonces en las fiestas le digo que coma budín”, aseguró entre risas Eduardo.

Escaris, por su parte, indicó que “en épocas en la que los comerciantes debemos competir contra las grandes cadenas, debemos adaptarnos y ofrecerle mayor variedad de productos a los clientes”.

Ambos comerciantes aseguraron que los pedidos inician los primeros días de diciembre pero que caen abruptamente una vez que finalizan las fiestas.

Más allá del gusto o elección de cada uno, ya sea con frutas o no, el pan dulce es una tradición que nunca falta en la mesa navideñas de toda familia.

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