La acusada de matar a Honores jura su inocencia

PROSTI

Dijo que lo visitaba dos veces por semana y que nunca le hubiese hecho daño. Sigue presa.

Entre hoy y mañana, la acusada de asesinar con un disparo al cipoleño Eduardo Honores podría pedir que se revise la prisión preventiva. Mientras tanto la mujer, de 38 años, espera que la Justicia local le crea a su versión desincriminatoria en la que se explayó sobre su relación con la víctima y además, indicó que nunca le habría provocado algún mal.

De acuerdo con fuentes allegadas a la causa, Irene Méndez no se guardó nada a la hora de la declaración indagatoria y reconoció que se dedicaba a la prostitución. En el caso de Honores, apuntó que lo visitaba dos veces por semana y que los objetos encontrados en su domicilio fueron un regalo de su cliente. “Él me los regaló”, fue la respuesta concreta brindada a la jueza Sonia Martín.

Por otra parte, desde la defensa pública se destacó que la mujer mantenía un contacto permanente con Honores y que, el día del hecho, habían hablado por teléfono en las primeras horas de la noche.

En cuanto a las pruebas que complican la situación de Méndez, indicaron las fuentes, se encuentra una marca de zapatillas en el baño, donde fue encontrado el cadáver de Honores. El calzado coincidiría con uno secuestrado en el domicilio de la mujer, en Centenario.

Tras la audiencia, que se concretó la semana pasada, por un pedido de la fiscalía a cargo de Martín Pezzetta, se le impuso a Méndez una preventiva de tres meses. Luego, en junio, está previsto el desarrollo de la audiencia de control de acusación. Según las fuentes, antes de la finalización de la semana se conocerá si la defensa resuelve hacer un requerimiento para que la detenida sea excarcelada o beneficiada con un sistema como la tobillera electrónica. Aunque el reclamo se hizo durante la formulación de cargos, Martín coincidió con la parte acusadora sobre la imposición de prisión efectiva.

En la actualidad, Méndez cumple la preventiva en la cárcel de mujeres de General Roca.

2 visitas por semana le hacía Irene Méndez a Eduardo Honores, quien vivía sobre calle Villegas.

El arma homicida aún no apareció

Así como una serie de pruebas la involucran, otras la benefician y seguramente Irene Méndez buscará que su representante legal las resalte. Por ejemplo, hasta ahora no fue ubicada el arma homicida, destacaron fuentes judiciales.

La mujer cuenta con antecedentes por robo.

FUENTE:LM CIPOLLETTI

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