El chapista asesino de Costa Sur zafó de los cargos por violación

La defensa había impugnado el hecho.

Tras una presentación impulsada por la defensora oficial Silvana Ayenao, el chapista asesino Víctor Ibáñez Sepúlveda zafó de la condena por violación de la pareja de su padre. Los integrantes del Tribunal de Impugnación de Viedma se mostraron de acuerdo con el descargo realizado por la representante legal del acusado y retaron a la fiscalía cipoleña por incumplir con el debido proceso.

“La debida diligencia también implica, al momento del juzgamiento, un estándar de amplitud de las pruebas. Pero eso no implica de ninguna manera la laxitud en la actividad fiscal ni mucho menos la violación de garantías constitucionales y convencionales. El debido proceso impone el ajuste irrestricto a las pautas procesales”, planteó en su voto la jueza María Rita Custet Llambí. Desde un primer momento, Ayenao hizo una férrea defensa del hombre que trabajaba en un taller cipoleño y en los alegatos expuso su hipótesis de que el crimen ocurrido en una vivienda de Costa Sur fue un exceso en la legítima defensa después que Ibáñez Sepúlveda se enfrentó con su padre, Pío Ibáñez. A la hora de la impugnación, la defensora reiteró su posición pero los jueces ratificaron los cargos por homicidio calificado y sólo le dieron la razón en su queja por los cargos vinculados al presunto abuso sexual.

Entre otros aspectos, los magistrados hicieron referencia a los cambios introducidos por el fiscal Martín Pezzetta, quien primero expuso una violación y luego acusó a Ibáñez Sepúlveda por abuso con un objeto indeterminado. Sobre este punto, también se explayó Custet, quien dijo que “al momento de acusar cambió –de acuerdo a la prueba producida por la defensa- sustancialmente el detalle de la modalidad del acaecimiento del facto reprochado. Lo que no denota una debida diligencia por parte de la fiscalía”.

Por esa irregularidad en el desarrollo del proceso, al condenado le retiraron el castigo por el abuso sexual.

–> “Me mandé una cagada”

El hombre que mató a su propio padre, en un incidente que tuvo lugar el 18 de septiembre de 2017, está cumpliendo una pena de prisión perpetua. De acuerdo a la investigación, Víctor Ibáñez Sepúlveda, luego de compartir la fiesta de la independencia chilena con su familia en Costa Sur sorprendió a la víctima, Pío Ibáñez, y la golpeó en la cabeza con un hierro. Tras el hecho, se dirigió al puesto caminero de la Ruta 22 y dijo en forma lacónica: “Me mandé una cagada”.

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